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Los ácidos grasos esenciales son aquellos que el cuerpo no puede obtener por sí solo, por tanto, deben ser aportados en la dieta.

Éstos son el ácido linoleico y el alfa linoleico, ambos son ácidos grasos poliinsaturados que una vez consumidos pueden convertirse en otros ácidos grasos poliinsaturados.

¿Por qué son importantes?

Son importantes porque mantienen todas las membranas de las células y producir prostaglandinas, las cuales tienen incidencias en varios procesos corporales como la inflamación y coagulación de la sangre.

El motabolismo del colesterol se regula a través de las grasas que consumimos, donde también habrá vitaminas liposolubles como la A, D, E y K.

Dentro de la familia de ácidos grasos esenciales encontramos al Omega 3 y 6, ambos pueden ser convertidos por el cuerpo, pero no creados de la nada, por eso es importante que los incorporemos en la dieta ya que son los encargados de procesos químicos muy importantes para nosotros.

Omega 3, un ácido graso esencial por donde se le mire

Las células de nuestro cuerpo están cubiertas por una membrana que está compuesta principalmente por ácidos grasos, su función es simple, permite que entren los nutrientes a la célula, a la vez que los desechos de la misma sean eliminados de forma rápida.

Cuando la membrana de la célula no es saludable, el problema que observamos es que ésta no es capaz de agua y nutrientes vitales, y por tanto no funciona adecuadamente – no se comunica con el resto adecuadamente.

Distintos estudios han demostrado que, cuando el Omega 3 se impregna en las membranas se puede evitar el cáncer (especialmente el de seno). Sea como sea, todos los ácidos grasos que consumimos entran a las membranas de las células, por lo que dependerá del que incorporemos a la dieta la forma en que ésta reaccionará.

Desarrollo del cerebro, más ventajas de los ácido grasos esenciales

El desarrollo cognitivo y el comportamiento están relacionados con las concentraciones de Omega 3 que tenemos en el cuerpo, por lo mismo es que se recomienda tanto a las mujeres embarazadas consumirlo para que el bebé que crece no adolezca de ningún tipo de problema cerebral o de otro tipo.

¿Dónde encontramos el Omega 4 y 6?

Algunas de las fuentes más importantes son el salmón, nueces, hortalizas de hoja verde, cereales y semillas como la soya, mostaza y la calabaza o zapallo.

Quienes acostumbren a comer linaza o su conversión a aceite disfrutarán de concentraciones de Omega 3 mayores que las presentes en el mismo pescado.