motivacion

Ponerse objetivos es una de las formas de conseguir hacer de mejor una rutina de ejercicios, ello debido a que respondemos mejor cuando sabemos el por qué hacemos las cosas, cuánto nos tomará llegar a un determinado objetivo y cuál es en el fondo la meta a cumplir.

Los objetivos y la motivación son conceptos que van muy de cerca, podríamos decir que el primero forma parte del segundo en muchos sentidos por muchas razones, tales como la facilidad con que se encara la rutina y series cuando se entiende por qué se trabajan “x” cantidad de horas diarias y no más, cuando se sabe el motivo por el que una rutina se debe realizar determinadas veces a la semana y no más, etc.

Creemos firmemente en que el ponerse objetivos es la clave para conseguir el éxito en cualquier tipo de emprendimiento que tengamos, sobre todo si es uno de tipo deportivo.

El hacer ejercicios es un medio, no un fin en si mismo. Con ello conseguimos salud, pero también prepararnos para participar de una carrera, maratón, hacer mejor un determinado deporte como el fútbol o natación, etc.

Si miramos el ejercicio como una forma de mejorar nuestro rendimiento, los objetivos pasarán de ser motivación a convertirse en factores específicos que nos conseguirán llegar a cumplir ciertas metas.

Cuando necesitemos conseguir un logro, lo primero que debemos fijar son pequeñas metas a las que llegamos mediante objetivos concretos. Aquí veremos funcionando todo el poder de los objetivos en el entrenamiento, donde cada repetición y serie cuentan en la consecución del final que se persigue.

Objetivos en el deporte

Los objetivos de entrenamiento en el deporte son muy específicos, pero sirven de ejemplo para hacer nuestro propio planteamiento dependiendo de cuáles sean nuestras metas.

  • Aumentar el potencial del deportista mediante el trabajo psicológico del aumento de confianza, motivación y elaboración de objetivos
  • Equiparar el desempeño o rendimiento que se tiene en las prácticas al obtenido en el campo o la competición. La diferencia entre una y otra etapa se debe a factores psicológicos, más que a otra cosa.
  • Aprender a disfrutar de la competición, liberarse del estrés de necesitar ganar siempre, superar la frustración por medio del goce de hacer lo que se quiere.

Como en todas las cosas de la vida, los entrenamientos también cumplen con objetivos, uno de ellos es el conseguir que el deportista o la persona se adapte física y mentalmente a una actividad, pues no sólo se trata de que crezca el cuerpo o se consiga mayor resistencia cardiovascular.

Si quieres crecer de forma integral, deberás confiar en los objetivos que te has propuestos y perseguirlos uno a uno.