Actualizado: Diciembre
2005
Absceso Hepático
Piogeno
¿Qué es absceso?
Es una cavidad llena de pus dentro del hígado.
¿Cuál es su
causa?
Existen muchas causas potenciales de abscesos hepáticos.
Se pueden desarrollar por infecciones abdominales
tales como apendicitis, diverticulitis o un intestino
perforado. Otras causas pueden ser una infección
en la sangre o en el tracto biliar (secreción
del hígado), o trauma que causa daño
al hígado.
Las bacterias más comunes que causan abscesos
en el hígado son: Escherichia coli, Klebsiella,
enterococos, estafilococos, estreptococos y Bacteroides.
¿Cómo se manifiesta?
Síntomas
• Fiebre, escalofrío
• Náuseas, vómitos
• Dolor en la parte superior derecha del abdomen
• Pérdida del apetito
• Pérdida de peso involuntaria
• Debilidad
• Ictericia (coloración amarillenta de
la piel)
• Heces color tiza
• Orina turbia
Signos y exámenes
• Biopsia del hígado
• Tomografía computarizada de abdomen
• Ultrasonido abdominal
• Hemocultivo positivo para bacterias que sucede
en aproximadamente la mitad de los pacientes con absceso
hepático piógeno
• Ocasionalmente nivel elevado de enzimas hepáticas
(pruebas de función hepática) y de bilirrubina
que causa la ictericia
• Conteo elevado de glóbulos blancos
que indica infección
¿Cómo se trata?
El tratamiento consiste en una cirugía o
en un drenaje percutáneo (con una aguja a través
de la piel) del absceso; el tratamiento por lo general
está acompañado de terapia con antibióticos.
Algunas veces, los antibióticos solos pueden
curar la infección.
El índice de mortalidad es de 10 a 30% en
pacientes tratados y la tasa es aún mayor en
pacientes con abscesos múltiples.
¿Cuáles son
sus complicaciones?
Se puede desarrollar una sepsis potencialmente mortal.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta
cualquier síntoma de este trastorno.
También si se presenta dolor abdominal severo,
confusión o disminución del estado de
conciencia, fiebre alta y persistente u otros síntomas
nuevos durante o después del tratamiento.
¿Cómo se puede
prevenir?
El tratamiento oportuno de las infecciones abdominales
u otro tipo de infecciones puede reducir los riesgos,
aunque en muchos casos no se pueden prevenir.