Actualizado: Diciembre
2005
Apnea de la prematurez
¿Qué es?
Los recién nacidos, especialmente los prematuros,
a menudo tienen un patrón respiratorio inmaduro
e irregular; varias cosas contribuyen a la apnea,
incluyendo inmadurez del cerebro y debilidad de los
músculos que mantienen permeables las vías
respiratorias. Estos bebés con frecuencia dejan
de respirar por períodos cortos, lo cual se
denomina apnea. Algunas veces, la respiración
también se describe como "periódica",
con momentos de respiración normal que progresa
a una respiración muy superficial.
Los bebés con apnea o bradicardia pueden activar
las alarmas de los monitores, o simplemente se puede
observar que tienen episodios cuando dejan de respirar.
El bebé puede o no presentar coloración
deficiente asociada con este problema y una apariencia
de no lucir bien.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la apnea depende de la situación,
incluyendo las causas más probables, la frecuencia
de los episodios y la severidad de los mismos. A los
bebés que, a excepción de esto, estén
bien y presenten pocos episodios por día simplemente
se les vigila y se les puede estimular suavemente
durante los episodios ocasionales.
Puede ser necesario una buena posición, tiempo
de alimentación más lento, administración
de oxígeno y, en casos extremos, soporte ventilatorio,
para ayudar con la respiración. A los bebés
que presentan una apnea que está empeorando
o que parecen enfermos, a menudo, se les estudia y
trata de acuerdo con las causas del problema.
¿Cuál es su
pronóstico?
La apnea es común en la población
de bebés prematuros, y debido a que la mayoría
de estos bebés tienen pronósticos normales,
se percibe que la apnea leve no tiene efectos a largo
plazo. Sin embargo, la mayoría de los médicos
piensan que la prevención de los episodios
múltiples o graves es mejor para el bebé
en el largo plazo.