Actualizado: Diciembre
2005
CELULITIS
¿Qué es?
Es la inflamación aguda del tejido conectivo
de la piel que resulta de una infección por
estafilococo, estreptococo u otras infecciones bacterianas
(ver también celulitis estreptocócica).
¿Cuál es su
causa?
La piel tiene normalmente muchos tipos de bacterias,
pero la piel intacta es una barrera efectiva que evita
la entrada y crecimiento de estas bacterias en el
cuerpo. Sin embargo, cuando existe una lesión
en la piel, las bacterias pueden entrar en el organismo
y crecer allí, causando infección e
inflamación. Los tejidos de la piel en el área
infectada se tornan rojizos, calientes, irritados
y dolorosos.
La celulitis es más común en el rostro
y en la parte baja de las piernas aunque la piel de
otras áreas del cuerpo puede resultar comprometida
algunas veces.
Los factores de riesgo para la celulitis son, entre
otros:
• Picaduras y mordeduras de insectos, mordeduras
de animales o de personas
• Lesión o trauma con escoriación
de la piel (heridas cutáneas)
• Antecedentes de enfermedad vascular periférica
• Úlceras isquémicas o relacionadas
con diabetes
• Procedimientos cardiovasculares, pulmonares,
dentales recientes
• Uso de medicamentos inmunosupresores o corticosteroides
¿Cómo se manifiesta?
• Inflamación o enrojecimiento de la
piel localizada que se incrementa en tamaño
cuando la infección se propaga
• Apariencia de la piel tensa, brillante, "estirada"
• Dolor o sensibilidad en el área
• Lesión de piel/erupción (mácula):
o de inicio repentino
o usualmente con bordes pronunciados
o de crecimiento rápido en las primeras 24
horas
• Calor en el área de enrojecimiento
• Fiebre
• Otros signos de infección:
o escalofrío, estremecimiento
o piel caliente, sudoración
o fatiga
o dolores musculares (mialgias)
o malestar general (sensación general de malestar)
Síntomas adicionales que pueden estar asociados
con esta enfermedad:
• Náuseas y vómitos
• Rigidez articular causada por inflamación
del tejido sobre la articulación
• Pérdida de cabello en el sitio de la
infección
Signos y exámenes
Durante un examen físico, el médico
puede encontrar hinchazón localizada y, ocasionalmente,
se pueden detectar glándulas inflamadas (ganglios
linfáticos) cerca de la celulitis.
Los exámenes que se pueden utilizar son:
• Un CSC que puede mostrar un conteo de glóbulos
blancos elevado e indica una infección bacteriana.
• Se puede realizar un hemocultivo si existe
sospecha de infección generalizada.
¿Cuál es su
tratamiento?
El tratamiento de la celulitis puede requerir hospitalización,
si es lo suficientemente grave para justificar la
aplicación de antibióticos intravenosos
y realizar una observación minuciosa. En otras
ocasiones, es suficiente administrar antibióticos
orales y realizar un seguimiento detallado ambulatorio.
El tratamiento se centra en controlar la infección
y prevenir las complicaciones.
Para controlar la infección se suministran
antibióticos y es posible que se requieran
analgésicos para controlar el dolor.
Se debe elevar el área infectada a una altura
por encima del tórax para minimizar la inflamación,
y aplicar compresas húmedas y calientes en
el sitio para ayudar al cuerpo a luchar contra la
infección, incrementando el suministro sanguíneo
a los tejidos. Se debe guardar reposo hasta que los
síntomas mejoren.
¿Cuál es su
pronóstico?
La curación es posible después de 7
a 10 días de tratamiento. La celulitis puede
ser más severa en personas con enfermedad crónica
o susceptibles a infecciones (inmunosuprimidos).
¿Cuáles son
sus complicaciones?
• Muerte del tejido (gangrena)
• Sepsis, infección generalizada y shock
• Meningitis (si la celulitis se presenta en
el rostro)
• Linfangitis (inflamación de los vasos
linfáticos)
¿Cuándo debe
buscar asistencia médica?
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas
indican que puede existir celulitis o si el paciente
se está tratando por celulitis y se desarrollan
nuevos síntomas tales como fiebre persistente,
somnolencia, letargo, ampollas sobre la celulitis
o extensión de las estrías rojas.
¿Cómo se previene?
Se debe evitar el daño de la piel usando protección
adecuada en el trabajo o en cualquier actividad deportiva.
Además, se debe limpiar cuidadosamente toda
lesión cutánea y estar atento al enrojecimiento,
dolor, secreción u otros signos de infección.
Por último, se debe mantener una buena salud
general y controlar las condiciones médicas
crónicas, ya que un organismo saludable puede
combatir más fácilmente las bacterias
antes de que se multipliquen y causen infección,
mientras que un organismo debilitado está menos
protegido contra las infecciones.