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Actualizado: Diciembre 2005

Depresión

Sinónimos o términos relacionados: Melancolía; Desánimo; Tristeza; Desilusión; Desmotivación; Cambios en el estado de ánimo
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¿Qué es la depresión?
Los sentimientos de depresión se pueden describir como sentirse triste, melancólico, infeliz, miserable o derrumbado. La mayoría de las personas se sienten de esta manera una que otra vez durante períodos cortos, pero la verdadera depresión clínica es un trastorno del estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período prolongado.

¿Cómo se clasifica la depresión y cuales son sus manifestaciones?
La depresión generalmente se clasifica en términos de gravedad: leve, moderada o severa. El médico puede determinar el grado de la depresión y de acuerdo con esto se plantea la forma como se debe tratar. Los síntomas de depresión abarcan:

Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño
Cambio dramático en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso
Fatiga y falta de energía
Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa inapropiada
Dificultad extrema para concentrarse
Agitación, inquietud e irritabilidad
Inactividad y retraimiento de las actividades usuales
Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio
Sentimientos de desesperanza y abandono
La baja autoestima frecuentemente está asociada con depresión, al igual que los arrebatos repentinos de ira y falta de placer en actividades que normalmente hacen feliz a la persona, incluyendo la actividad sexual.

Es posible que los niños deprimidos no tengan los síntomas clásicos de la depresión en los adultos. Se deben vigilar especialmente los cambios en el rendimiento escolar, el sueño y el comportamiento. Si los padres creen que su hijo podría estar deprimido, vale la pena consultarlo con el médico.

Los tipos principales de depresión abarcan:

Depresión grave: deben presentarse 5 o más síntomas de la lista de arriba, durante al menos dos semanas, aunque esta condición tiende a continuar por al menos 6 meses (la depresión se clasifica como depresión menor si se presentan menos de 5 de estos síntomas durante al menos dos semanas).
Distimia: una forma de depresión crónica, generalmente más leve, pero que dura más, con frecuencia hasta 2 años.
Depresión atípica: depresión acompañada de síntomas inusuales, como alucinaciones (por ejemplo, escuchar voces que realmente no están allí) o delirios (pensamientos irracionales).
Otras formas comunes de depresión abarcan:

Depresión posparto: muchas mujeres se sienten deprimidas después de tener el bebé, pero la verdadera depresión posparto es poco común.
Trastorno disfórico premenstrual (PMDD, por sus siglas en inglés): síntomas depresivos que ocurren una semana antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.
Trastorno afectivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés): ocurre durante las estaciones de otoño e invierno y desaparece durante la primavera y el verano, probablemente debido a la falta de luz solar.
La depresión también puede ocurrir con manías (conocida como depresión maníaca o trastorno bipolar). En esta condición, los estados de ánimo están en un ciclo entre manía y depresión.

La depresión es más común en las mujeres que en los hombres y es especialmente frecuente durante los años de adolescencia. Los hombres parecen buscar ayuda con relación a sentimientos de depresión con menos frecuencia que las mujeres; por lo tanto, las mujeres pueden simplemente tener más casos documentados de depresión.

¿Cuáles son las causas comunes de la depresión?
En el origen de las depresiones, aparecen factores tanto biológicos como sociales. Con respecto a los sociales, sabemos que los problemas en el trabajo, el estrés, el fallecimiento de seres queridos o los divorcios o separaciones favorecen su aparición.
Desde el punto de vista biológico, los científicos han descubierto que la depresión está relacionada con desequilibrios en las sustancias que transmiten información entre las células de nuestro cerebro. Si esta situación se produce y además coincide con los problemas afectivos y de relación antes descritos, existen aún más posibilidades de que se desarrolle una depresión.

¿Qué otros factores pueden favorecer la aparición de una depresión?

Entre las más usuales, podemos destacar los siguientes:

La época posparto
Factores hereditarios
Abuso de alcohol y otras sustancias
Algunas medicaciones, en especial algunos tratamientos con esteroides o antihipertensivos
Enfermedades graves que aparezcan de forma simultánea
La depresión a menudo se da en familias, posiblemente por herencia, comportamiento aprendido o ambos. Incluso con una predisposición genética, generalmente es un evento estresante o una vida infeliz lo que desencadena el comienzo de un episodio depresivo.

La depresión se puede originar por:

La muerte de un amigo o familiar.
Una desilusión importante en el hogar, en el trabajo o en la escuela (en los adolescentes, por ejemplo, puede darse por la ruptura de relaciones con el novio o la novia, perder una materia o el divorcio de los padres)
Un dolor prolongado o una enfermedad grave
Condiciones médicas como hipotiroidismo (baja actividad de la tiroides), cáncer o hepatitis
Medicamentos tales como tranquilizantes y medicamentos para la hipertensión.
Consumo excesivo de alcohol o drogas
Estrés crónico
Eventos en la infancia como maltrato o rechazo
Aislamiento social (común en los ancianos)
Deficiencias nutricionales (como folato y ácidos grasos omega-3)
Problemas de sueño

¿Qué cuidados debe tenerse en el hogar?

Si una persona presenta síntomas depresivos durante dos semanas o más, debe ponerse en contacto con el médico, quien le puede ofrecer opciones de tratamiento. Sin importar si se trata de una depresión leve o una depresión mayor, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar:

Dormir bien
Consumir una dieta nutritiva y saludable
Hacer ejercicio regularmente
Evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas
Involucrarse en actividades que normalmente le dan felicidad, incluso si no siente deseos de hacerlo
Pasar el tiempo con familiares y amigos
Intentar hablar con clérigos o consejeros espirituales quienes pueden ayudar a darle sentido a experiencias dolorosas
Pensar en la oración, meditación, tai chi o retroalimentación como formas de relajarse o sacar a flote las fortalezas interiores
Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener del pescado de agua fría como el atún, el salmón o la caballa

¿Cuándo se debe buscar ayuda médica?

Se debe llamar al médico si
Se debe llamar a una línea nacional o local de ayuda en casos de suicidio o dirigirse de manera segura a la sala de emergencias más cercana en caso de tener pensamientos suicidas, un plan para cometer suicidio o intenciones de hacerse daño a sí mismo o a otros.

El tratamiento varía de acuerdo con la causa y gravedad de los síntomas depresivos, así como las preferencias del paciente. La terapia más efectiva para una depresión de moderada a severa es una combinación de medicamentos antidepresivos y psicoterapia; mientras que para la depresión leve, la asesoría y las medidas de cuidados personales sin medicamentos pueden ser suficientes.

Si la persona está tomando otros medicamentos para otros propósitos que pudieran causar depresión como efecto secundario, es posible que sea necesario cambiarlos. Sin embargo, NO SE DEBEN cambiar los medicamentos sin consultar con el médico.

Para las personas que se encuentran tan deprimidas que no son capaces de desempeñarse solas o que tienen una tendencia suicida y no se les puede cuidar de manera segura en la comunidad, puede ser necesaria la hospitalización psiquiátrica.


La persona debe buscar asistencia médica de inmediato si:

Escucha voces que no están allí.
Presenta episodios frecuentes de llanto con o sin provocación.
Ha tenido sentimientos de depresión que perturban la vida laboral, escolar o familiar por más de dos semanas.
Presenta 3 o más de los síntomas de depresión.
Piensa que uno de los medicamentos que está tomando actualmente puede estar causándole depresión. Sin embargo, NO SE DEBEN cambiar ni suspender los medicamentos sin previa consulta con el médico.
Cree que debe reducir el consumo de alcohol, un miembro de la familia o un amigo le ha pedido que lo haga, se siente culpable con relación a la cantidad de alcohol que consume o el alcohol es lo primero que bebe en la mañana.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico
Se hace la historia médica completa, una entrevista psiquiátrica y se realiza un examen físico para tratar de clasificar la depresión como leve, moderada o severa y ver si hay una causa subyacente tratable (como consumo excesivo de alcohol o baja actividad de la tiroides). Por lo general, se recomienda hospitalización cuando el suicidio parece posible.

Es de esperar alguna exploración de los asuntos y eventos asociados con los sentimientos de depresión. El médico hará preguntas acerca de:

El estado de ánimo depresivo y otros síntomas asociados (sueño, apetito, concentración, energía).
Posibles factores estresantes en la vida y los sistemas de apoyo en el lugar.
Si alguna vez han cruzado por la mente de la persona pensamientos para terminar con su vida.
Consumo de alcohol y drogas y los medicamentos que la persona está tomando en la actualidad, si los hay.
Es importante resaltar que una persona deprimida puede inicialmente buscar ayuda de otros profesionales como los psicólogos, enfermeros o trabajadores sociales, quienes pueden orientarlo y en un momento dado remitirlo a un psiquiártra u otro médico no psiquiatra.

¿Cómo se trata la depresión?

Es fundamental que usted siga escrupulosamente el tratamiento prescrito por su médico, ya que ello acelerará su proceso de curación, reducirá la gravedad de los síntomas y reducirá la posibilidad de aparición de nuevos episodios.
Habitualmente, el tratamiento consiste en la administración de fármacos antidepresivos (que debe usted tomar en la pauta exacta prescrita por su médico) y la psicoterapia. En este sentido, hablar con su médico será un gran soporte y consejo para usted.

¿Qué puedo hacer para mejorar y salir de mi depresión?

En primer lugar, debe usted asumir que la depresión es una enfermedad exactamente igual que lo es la hipertensión o la diabetes, y que usted no es en absoluto culpable de padecerla.
Cuente con el apoyo de su familia y amigos. Ellos quieren lo mejor para usted y le ayudarán a superar el problema.
No se preocupe si padece también síntomas de ansiedad, ya que su aparición es muy frecuente en pacientes con depresión y además existe tratamiento para ella.
Comente todos sus síntomas con su médico. Él es un gran conocedor de su enfermedad y le puede ayudar en muchos aspectos. Confíe en él.

¿Qué le aconsejamos?
Siga exactamente las pautas de tratamiento prescritas por el doctor y coméntele todas las incidencias relevantes que se produzcan con respecto al mismo.
No se desespere si tiene la sensación de que su enfermedad no mejora. Márquese pequeños objetivos para conquistar cada día. No dude que poco a poco mejorará y saldrá de su depresión.
Cuente con el apoyo de su familia y sus amigos. Ellos le quieren y le ayudarán.
Pese a las dificultades, intente ser positivo.

¿Cómo se previene la depresión?
Los hábitos de vida saludables pueden ayudar a prevenir la depresión o disminuir las posibilidades de que se presente de nuevo. Dichos hábitos abarcan alimentarse de manera adecuada, hacer ejercicio regularmente, aprender a relajarse y no consumir alcohol ni drogas.

La asesoría le puede ayudar a la persona en los momentos de aflicción, estrés o desánimo. La terapia de familia puede ser particularmente importante para los adolescentes que se sienten deprimidos.

En el caso de los ancianos u otras personas que se sientan socialmente aislados o solos, se recomienda intentar involucrarse en actividades de grupo o de servicios voluntarios.

A continuación encontrará alguna información sobre la depresión en situaciones especiales:

Puntos a considerar sobre la depresión infantil
La mayoría de los niños puede hacer frente a las emociones relacionadas con el cáncer, y no sólo lo hacen sin problemas, sino que además muestran un crecimiento y desarrollo emocional positivo. Sin embargo, un pequeño número de niños sufre problemas psicológicos como depresión, angustia, problemas de insomnio y dificultades en sus relaciones personales, y no cooperan a la hora del tratamiento. Estos niños deben acudir a un especialista en la salud mental.

Los niños con efectos tardíos graves del cáncer muestran más síntomas de depresión. Los pacientes más jóvenes se suelen mostrar ansiosos, mientras que la depresión es más común en los mayores. La mayor parte de los supervivientes de cáncer se adapta con éxito al cáncer y su tratamiento; sin embargo, un número reducido tiene problemas de adaptación.

Diagnóstico de la depresión infantil
El término depresión se puede referir a un síntoma, un grupo de síntomas o condiciones que aparecen a la misma vez y que y indican la presencia de depresión o una enfermedad. Un diagnóstico de depresión como enfermedad depende deque tan grave sean los síntomas y cuanto duran. Por ejemplo, un niño puede estar triste como reacción a un trauma, y la tristeza suele durar poco tiempo. Sin embargo, la depresión se caracteriza por una respuesta de larga duración, y está asociada con el insomnio, la irritabilidad, los cambios en los hábitos alimentarios, y los problemas en la escuela y con los amigos. Siempre que una conducta problemática no desaparezca, se debe considerar que el niño quizás padezca de depresión. La depresión no se refiere a ciertos momentos tristes, sino a un trastorno que afecta al desarrollo del niño e interfiere con su progreso.

Entre algunos de los signos de depresión en los niños de edad escolar se encuentran los siguientes:

Dejar de comer.
Mantenerse inactivos.
Estar tristes.
Mostrase agresivos.
Llorar.
Mostrarse hiperactivos.
Quejarse de molestias físicas.
Tener miedo a la muerte.
Sentirse frustrados.
Tristes o desesperados.
Mostrarse críticos de sí mismos.
Estar muy distraídos.
Tener baja autoestima.
Negarse a ir a la escuela.
Tener problemas de aprendizaje.
Moverse con lentitud.
Mostrarse enojados con los padres y profesores.
Perder el interés en actividades que antes les gustaban.
Algunos de estos signos pueden aparecer como respuesta a los estadios de desarrollo normales, por lo que es importante determinar si están relacionados con la depresión o son sólo parte del desarrollo del niño.

Para realizar un diagnóstico de depresión en un niño es necesario evaluar su situación familiar, su grado de madurez emocional, su capacidad para hacer frente a la enfermedad y el tratamiento, su edad y desarrollo, su autoestima y si cuenta con experiencias previas relacionadas con enfermedades.

Es preciso realizar un estudio completo de los síntomas de depresión de los niños para obtener diagnósticos correctos y elegir un tratamiento eficaz. La evaluación de la situación del niño y su familia se centra en el historial médico del niño, la observación de su conducta por parte de sus padres, profesores y profesionales de la salud a su cargo, las entrevistas con el niño, y los resultados de pruebas psicológicas.

La depresión infantil y la de adultos son dos enfermedades diferentes debido a los problemas de desarrollo que existen en la niñez. Para el diagnóstico de la depresión en niños, se pueden utilizar también los siguientes criterios:

Estar tristes (y tener una expresión triste en niños menores de 6 años) y mostrar al menos 4 de los siguientes signos o síntomas todos los días durante un mínimo de 2 semanas:
Tener cambios en el apetito.
No dormir o dormir demasiado.
Mostrarse inactivos o demasiado activos.
Perder el interés por sus actividades normales.
Parecer que todo les da igual (en niños menores de 6 años).
Estar cansados o tener poco energía.
Sentirse inútiles.
Críticos de sí mismos o culpables.
No poder pensar ni concentrarse bien.
Estar constantemente pensando en la muerte y el suicidio.
Tratamientos para la depresión infantil
Normalmente, el primer tratamiento para un niño con depresión es la orientación individual o en grupo centrada en ayudar al niño a superar sus problemas y desarrollarse lo mejor posible. Con los niños más pequeños se puede utilizar la terapia con juegos para explorar lo que opinan sobre sí mismos, y sobre su enfermedad y el tratamiento. Los niños necesitan que se les explique desde el principio del tratamiento, el diagnóstico de cáncer y el tratamiento correspondiente en términos que puedan entender. Los médicos pueden recetarles medicamentos, como los antidepresivos, incluyendo algunos de los antidepresivos que se receta a adultos.

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