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Actualizado: Diciembre 2005

HEMATOMA EPIDURAL

Nombres alternativos: Hematoma extradural; Hematoma epidural

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¿Qué es?
Una hemorragia extradural es causada por sangrado entre la pared interior del cráneo y la membrana externa que cubre el cerebro, denominada la "duramadre" o "dura".

¿Cuáles son sus causas?
Una hemorragia extradural a menudo es causada por una fractura en el cráneo durante la infancia o la adolescencia. Este tipo de sangrado es más común en las personas jóvenes, ya que la membrana que cubre el cerebro no está tan firmemente adherida al cráneo como lo está en personas de mayor edad.

Una hemorragia extradural se presenta cuando hay ruptura de un vaso sanguíneo, generalmente una arteria, que sangra luego en el espacio que queda entre la "duramadre" y el cráneo. Los vasos afectados, por lo general, son desgarrados por fracturas craneanas.

Esto, a menudo, es el resultado de una lesión grave de cabeza, como las causadas por accidentes de motocicleta o automóvil. Las hemorragias extradurales pueden ser causadas por sangrado venoso en los niños pequeños.

Un sangrado rápido causa una acumulación de sangre (hematoma) que presiona el tejido cerebral, provocando un aumento rápido de la presión dentro de la cabeza (presión intracraneal), la cual puede ocasionar una lesión cerebral adicional.

Una hemorragia extradural es una situación de emergencia, ya que puede llevar a daño cerebral permanente y la muerte si no se trata. Así mismo, puede haber un empeoramiento rápido, en minutos u horas, desde omnolencia hasta el coma y la muerte.

¿Cómo se manifiesta?
Se debe consultar al médico por cualquier lesión en la cabeza que produzca, incluso, una pérdida del conocimiento leve o si se presentan otros síntomas después de dicha lesión (aun sin pérdida del conocimiento).

El patrón de síntomas típico de pérdida del conocimiento, seguida de un estado de alerta y luego pérdida del conocimiento de nuevo puede no presentarse en todas las personas, pero es altamente indicativo de una hemorragia extradural.

Los síntomas más importantes de hemorragia extradural son:

Dolor de cabeza severo
Somnolencia
Confusión
Náusea o vómito que pueden acompañar al dolor de cabeza
Mareo
Pupila dilatada en un ojo
Debilidad de parte del cuerpo, generalmente en el lado opuesto al de la pupila agrandada
Lesión de la cabeza o trauma seguido de pérdida del conocimiento, luego un período de alerta y después un rápido deterioro hasta la inconciencia
Nota: los síntomas generalmente ocurren minutos u horas después de una lesión craneana e indican una situación de emergencia.

¿Cómo se hace el diagnóstico?
El examen neurológico puede mostrar signos de mal funcionamiento de una parte específica del cerebro (por ejemplo, debilidad en el brazo de un lado) o puede indicar incremento de la presión intracraneana.

Si se presenta aumento de la presión intracraneal, puede ser necesaria una cirugía de urgencia para aliviar la presión dentro de la cabeza y proteger al cerebro de una lesión mayor.

Una TC de la cabeza confirma el diagnóstico de una hemorragia extradural y señala la localización exacta del hematoma y cualquier fractura de cráneo asociada.

¿Cómo se trata?
¡Una hemorragia extradural es una condición de emergencia! Los objetivos del tratamiento se concentran en tomar las medidas suficientes para salvar la vida de la persona, controlar los síntomas y minimizar o prevenir el daño permanente al cerebro.

Se pueden requerir medidas para brindar soporte vital al paciente. Casi siempre se requiere cirugía de urgencia para reducir la presión dentro del cerebro, lo cual puede incluir la perforación de un pequeño agujero en el cráneo para aliviar la presión y permitir el drenaje de la sangre del cerebro.

Los hematomas grandes o coágulos de sangre sólidos pueden requerir su extracción a través de una abertura más grande en el cráneo (craneotomía).

Los medicamentos administrados además de la cirugía varían de acuerdo con el tipo y gravedad de los síntomas y con el daño cerebral que se presente.

Se pueden utilizar medicamentos anticonvulsivantes (como la fenitoína) para controlar o prevenir convulsiones y se pueden utilizar algunos medicamentos denominados "agentes hiperosmóticos" (como manitol, glicerol y solución salina hipertónica) para reducir el edema cerebral.

¿Cuál es la expectativa o pronóstico?
Una hemorragia extradural presenta un alto riesgo de muerte sin una intervención quirúrgica rápida y existe un riesgo significativo de muerte aun con atención médica oportuna.

¿Cuáles son las complicaciones?
Existe un riesgo de lesión cerebral permanente, ya sea que se trate o no el trastorno. Los síntomas (como convulsiones) pueden perdurar por varios meses, incluso después del tratamiento, pero con el tiempo, por lo general, disminuye su frecuencia o desaparecen por completo. Sin embargo, las convulsiones pueden comenzar hasta dos años después de la lesión.

En los adultos, la mayor parte de la recuperación se presenta en los primeros seis meses, con alguna mejoría aproximadamente a lo largo de dos años; mientras que los niños por lo general se recuperan más rápido y más completamente que los adultos.

La recuperación incompleta es resultado de un daño cerebral. Otras complicaciones comprenden síntomas permanentes (como parálisis o pérdida de la sensibilidad que comenzó en el momento de la lesión), hernia del cerebro e hidrocefalia de presión normal (exceso de líquido en las cavidades del cerebro).

¿En qué situaciones se debe buscar asistencia médica?
Es necesario acudir a la sala de emergencias o llamar al número local de emergencias si se presentan síntomas de hemorragia extradural.

Se debe buscar asistencia médica si los síntomas persisten después del tratamiento, incluyendo pérdida de la memoria, dificultad para mantener la atención, mareo, dolor de cabeza, ansiedad, trastornos del habla y pérdida de movimiento completa o parcial en parte del cuerpo.

Se debe acudir a la sala de emergencias o llamar al número local de emergencias si se desarrollan síntomas después del tratamiento, incluyendo dificultades respiratorias, ataques/convulsiones, disminución de la capacidad de respuesta, pérdida del conocimiento, pupilas dilatadas y desiguales en tamaño.

¿Cómo puede prevenirse?
La hemorragia epidural no se puede prevenir una vez que se ha presentado la lesión en la cabeza.

Para minimizar el riesgo de lesión en la cabeza se recomienda utilizar equipo de seguridad apropiado (como cascos de seguridad, cascos de bicicleta o motocicleta y cinturones de seguridad) cuando se participe en actividades que vienen al caso.

Adoptar medidas de seguridad apropiadas como, por ejemplo, no lanzarse al agua si la profundidad se desconoce o si hay posibilidad de que haya rocas; al igual que tomar precauciones adecuadas de seguridad en deportes, recreación y trabajo, así como conducir con prudencia.

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