Actualizado: Diciembre
2005
Hematoma subdural
¿Qué
es?
Es una acumulación de sangre en la superficie
del cerebro, por debajo de la cubierta exterior (duramadre)
y la superficie del mismo.
¿Cuáles son
sus causas y su frecuencia?
Los hematomas subdurales son con mucha frecuencia
el resultado de una lesión craneana grave y,
cuando ésta es la causa, se les denomina hematomas
subdurales "agudos". Los hematomas subdurales
también se pueden presentar espontáneamente
o después de una lesión craneana leve,
especialmente en las personas de edad avanzada. Estos
hematomas pasan inadvertidos por períodos de
muchos días a meses y se les denomina hematomas
subdurales "crónicos". Los términos
agudo, subagudo y crónico reflejan el tiempo
que toma la sangre en acumularse.
Los hematomas subdurales traumáticos agudos
están entre las lesiones craneanas más
letales (hasta el 50% de fatalidad). Estos hematomas
se expanden rápidamente, dejando poco espacio
para el cerebro y están asociados con lesión
cerebral.
Los hematomas subdurales se observan en aproximadamente
el 15% de todos los traumas craneanos. En esta condición,
las pequeñas venas conectoras que corren entre
la superficie del cerebro y su cubierta exterior (la
duramadre) se estiran y se rompen, permitiendo que
la sangre se acumule. En las personas de avanzada
edad, las venas a menudo ya se han estirado debido
a una atrofia cerebral (encogimiento).
Los riesgos incluyen:
Lesión craneana
Ser muy joven o de avanzada edad
Medicamentos anticoagulantes
Consumo crónico de alcohol
¿Cómo se manifiesta?
Lesión o trauma en la cabeza reciente
Pérdida del conocimiento después de
la lesión original
Dolor de cabeza constante o fluctuante
Debilidad, entumecimiento o incapacidad para hablar
Mala articulación
Náuseas y vómitos
Letargo
Convulsiones
En bebés:
Fontanelas abultadas
Aumento de la circunferencia de la cabeza
Suturas separadas
Irritabilidad
Llanto agudo
Convulsiones focales
Convulsiones tonico-clónicas generalizadas
¿Cómo se hace
el diagnóstico?
Se debe buscar siempre asistencia médica cuando
se presente una lesión craneana significativa
o deterioro mental en las personas de edad avanzada.
La evaluación debe incluir un examen neurológico
completo.
Cualquiera de los siguientes signos pueden impulsar
a un médico a ordenar estudios imagenológicos
del cerebro:
Signos de debilidad
Entumecimiento
Incapacidad para hablar
Mala articulación
Dolor de cabeza persistente
Nivel anormal de conciencia
Deterioro intelectual reciente en una persona de edad
avanzada, incluso en ausencia de lesión craneana
Probablemente, se realizaría una TC o una IRM
con el fin de evaluar la presencia de un hematoma
subdural.
¿Cómo se trata?
¡El hematoma subdural es una afección
de emergencia!
Los objetivos del tratamiento son: medidas de salvamento,
control de los síntomas y disminución
o prevención del daño permanente al
cerebro.
Los medicamentos varían de acuerdo con el
tipo, gravedad de los síntomas y la magnitud
del daño cerebral que se presente. Los diuréticos
pueden utilizarse para reducir el edema y los medicamentos
anticonvulsivantes, tales como la fenitoína,
se pueden utilizar para prevenir y controlar las convulsiones.
Para reducir la presión dentro del cerebro,
se puede requerir un cirugía de emergencia
que puede comprender una pequeña perforación
(orificio) en el cráneo para liberar la presión
y permitir el drenaje del hematoma. De igual manera,
puede ser necesario extraer los hematomas grandes
o los coágulos sólidos de sangre a través
de una abertura más grande en el cráneo
(craneotomía).
¿Cuáles son
las expectativas o pronóstico?
El pronóstico después de un hematoma
subdural varía ampliamente dependiendo del
tipo de lesión craneana, el tamaño de
la acumulación de sangre y la rapidez con la
que se realice el tratamiento.
Los hematomas subdurales agudos presentan el mayor
reto, con altas tasa de lesión y muerte; mientras
que los hematomas subdurales subagudos y crónicos
tienen un pronóstico alentador en la mayoría
de los casos, con síntomas que desaparecen
después del drenaje de la sangre acumulada.
Existe una alta frecuencia de convulsiones después
de un hematoma subdural; sin embargo, estas convulsiones
generalmente se controlan bien con medicamentos.
¿Qué complicaciones
pueden presentarse?
Debilidad temporal o permanente, entumecimiento y
dificultad para hablar
Convulsiones
Herniación cerebral
Síntomas persistentes, tales como pérdida
de la memoria, mareos, dolor de cabeza, ansiedad y
dificultad de concentración
¿En qué situaciones
debe buscarse asistencia médica?
Las lesiones craneanas graves y las complicaciones
como el hematoma subdural requieren atención
médica de emergencia, por lo que se debe acudir
a los servicios de emergencia. A menudo, las lesiones
de la columna acompañan las lesiones craneanas,
de tal manera que siempre se debe considerar la posibilidad
de inmovilizar el cuello del paciente, en caso de
que éste deba ser movido antes de que llegue
el médico