Actualizado: Diciembre
2005
INSUFICIENCIA RENAL
CRONICA
¿Qué es la insuficiencia renal crónica?
La pérdida gradual y progresiva de la capacidad
de los riñones para excretar desechos, concentrar
la orina y conservar los electrolitos.
¿Cuál es su
causa?
A diferencia de la insuficiencia renal aguda que se
caracteriza por una súbita insuficiencia reversible
de la función de los riñones, la insuficiencia
renal crónica avanza lenta y progresivamente.
Esta condición es el resultado frecuente de
cualquier enfermedad que produzca una destrucción
gradual de los riñones. Ésta puede oscilar
desde una disfunción leve hasta una insuficiencia
renal severa, y puede darse el caso de que continúe
hasta un estado terminal de enfermedad renal. La insuficiencia
renal crónica se desarrolla a lo largo de muchos
años en los cuales las estructuras internas
del riñón se van destruyendo poco a
poco. Durante las etapas iniciales de la enfermedad
puede que no se presenten síntomas. De hecho,
la progresión puede ser tan gradual que los
síntomas pueden presentarse sólo cuando
la función renal es ya inferior a la décima
parte de la función normal.
La insuficiencia renal crónica afecta a 2 de
cada 10.000 personas aproximadamente. Entre las enfermedades
causantes se encuentran: glomerulonefritis de cualquier
tipo (una de las causas más comunes), enfermedad
poliquística del riñón, hipertensión,
síndrome de Alport, nefropatía del reflujo,
uropatía obstructiva, infección o cálculos
en el riñón y nefropatía por
analgésicos. La diabetes mellitus es una de
las mayores causas de la insuficiencia renal crónica.
La insuficiencia renal crónica produce en el
cuerpo una acumulación de líquidos y
productos de desecho, los cuales causan azotemia y
uremia. La azotemia es la acumulación de productos
de desecho con nitrógeno en la sangre y puede
estar presente sin que aparezcan síntomas.
La uremia es una enfermedad que resulta de la insuficiencia
renal. La mayor parte de los sistemas del cuerpo se
ven afectados por la insuficiencia renal crónica.
La retención de líquidos y la uremia
puede dar origen a múltiples complicaciones
¿Cuáles son
sus manifestaciones?
SÍNTOMAS INICIALES (pueden ser no específicos)
• pérdida de peso no intencional
• náuseas, vómito
• sensación de malestar general
• fatiga
• dolor de cabeza persistente
• hipo frecuente
• picazón (prurito) generalizado
SÍNTOMAS POSTERIORES
• producción disminuida de orina o mayor
volumen de orina
• necesidad de micción durante la noche
• se forman fácilmente magulladuras o
se produce sangrado
• puede haber sangre en el vómito o en
las heces
• agudeza mental disminuida
o somnolencia, letargo
o confusión mental, delirio
o coma
• contorsión muscular o calambres
• ataques
• pigmentación aumentada de la pie (puede
lucir amarillenta o marrón
• escarcha urémica (depósitos
de cristales blancos en la piel y por encima de ésta)
• sensibilidad disminuida en las manos, pies
y otras zonas del cuerpo
Otros síntomas que también pueden estar
asociados con esta enfermedad son:
• micción excesiva durante la noche
• sed excesiva
• piel anormalmente oscura o clara
• palidez
• anormalidades de las uñas
• aliento con olor
• hipertensión
• pérdida del apetito
• agitación
Signos y exámenes
La presión sanguínea puede estar alta,
con hipertensión que puede variar desde leve
hasta severa. El examen neurológico puede mostrar
polineuropatía. Es posible que se escuchen
sonidos anormales del corazón o de los pulmones
a través del estetoscopio.
El análisis de orina puede revelar proteína
u otra anomalía. Un análisis de orina
puede mostrar resultados anormales desde 6 meses hasta
10 años o más antes de que aparezcan
los síntomas.
• niveles de creatinina aumentan de manera progresiva
• BUN aumenta de forma progresiva
• depuración de creatinina disminuye
de manera progresiva
• examen de potasio puede mostrar niveles elevados
• análisis de gases en sangre arterial
y de química sanguínea pueden revelar
acidosis metabólica
Los cambios que indican insuficiencia renal crónica,
incluyendo el que ambos riñones estén
más pequeños de lo normal, pueden observarse
en los siguientes exámenes:
• rayos X del abdomen o renales
• TC abdominal
• IRM abdominal
• ultrasonido abdominal
Esta enfermedad también puede alterar los resultados
de los siguientes exámenes:
• cilindros urinarios
• rastreo renal
• HPT
• examen de magnesio sérico
• eritroproteína
¿Cómo se trata?
El tratamiento está orientado a controlar los
síntomas, minimizar las complicaciones y retrasar
el progreso de la enfermedad.
Las enfermedades asociadas, ya sean causantes o resultantes
de la insuficiencia renal crónica, deben ser
controladas. La hipertensión, insuficiencia
cardíaca congestiva, infecciones del tracto
urinario, cálculos en el riñón,
obstrucciones del tracto urinario, glomerulonefritis
y otros trastornos deben ser tratados de la forma
apropiada.
Puede que sean necesarias transfusiones de sangre
o medicamentos, tales como los suplementos de hierro
y de eritroproteína, para controlar la anemia.
La ingestión de líquidos puede ser restringida
a una cantidad equivalente al volumen de orina producida.
Las restricciones en la dieta pueden ayudar a retrasar
la acumulación de desechos en el torrente sanguíneo
y a controlar los síntomas asociados tales
como náuseas y vómitos. Por lo general
la cantidad de proteína en la dieta es baja,
mientras que los niveles de carbohidratos son altos
para el aporte de calorías. El consumo de sal,
potasio, fósforo y otros electrolitos puede
ser restringido.
La diálisis o el trasplante renal pueden ser
necesarios eventualmente.
No se conoce una cura para la insuficiencia renal
crónica. Si no es tratada, generalmente progresa
hasta un estado terminal de enfermedad renal. El tratamiento
de por vida puede controlar los síntomas de
insuficiencia renal crónica.
¿Cuáles son
sus complicaciones?
• estado terminal de enfermedad renal
• pericarditis
• taponamiento cardíaco
• insuficiencia cardíaca congestiva
• hipertensión
• disfunción en las plaquetas
• pérdida de sangre en el tracto gastrointestinal
• úlceras
• hemorragia
• anemia
• hepatitis B, hepatitis C, insuficiencia hepática
• funcionamiento disminuido de los glóbulos
blancos
• respuesta inmune disminuida
• incidencia de infección aumentada
• neuropatía periférica
• ataques
• encefalopatía, daño en un nervio,
demencia
• debilitamiento de los huesos
• fracturas
• problemas en las articulaciones
• cambios en el metabolismo de la glucosa
• anomalías en los electrolitos incluyendo
la hipercalemia
• disminución del interés sexual,
impotencia
• aborto, irregularidades menstruales, esterilidad
• hiperpigmentación permanente
• piel reseca, picazón/rascarse y producir
infección de piel como consecuencia
¿Cómo se puede
prevenir?
El desarrollo de una insuficiencia renal crónica
puede prevenirse o retardarse con el tratamiento de
los trastornos subyacentes. Los diabéticos
deben controlar de cerca sus niveles de azúcar
en la sangre y su presión sanguínea.
También deben abstenerse del hábito
de fumar.