Actualizado: Diciembre
2005
OTOSCLEROSIS
¿Qué es otosclerosis?
La otosclerosis u otospongiosis es un crecimiento
óseo anormal en el oído medio que causa
la pérdida de la audición.
¿Cuál es su
causa?
La otosclerosis es un trastorno hereditario que se
caracteriza por la formación de hueso esponjoso
en el oído medio, lo cual impide la vibración
del estribo (estapedio) como respuesta a las ondas
sonoras, llevando de esta manera a una pérdida
de la audición progresiva (que empeora con
el tiempo).
Es la causa más frecuente de la pérdida
de audición en el oído medio en los
adultos jóvenes y afecta a cerca del 10% de
la población de los Estados Unidos. Esta condición
generalmente afecta ambos oídos y se observa
con más frecuencia en mujeres entre los 15
y 30 años de edad.
Los factores que pueden solaborar con el desarrollo
de la enfermedad comprenden antecedentes familiares
de pérdida de la audición y el embarazo
(puede desencadenarla). Las personas caucásicas
son más susceptibles a esta condición
que otras personas.
¿Cómo se manifiesta?
• Pérdida de la audición
o lenta y progresiva
o es posible que se oiga mejor en ambientes ruidosos
que en lugares silenciosos
• Zumbido en los oídos (tinnitus)
Con un examen de oído se pueden descartar otras
causas de pérdida de la audición:
• Una prueba de audición (audiometría/audiología)
puede determinar el grado de la pérdida auditiva
• Se puede utilizar una Tomografia del hueso
temporal para distinguir la otosclerosis de otras
causas de pérdida de la audición
¿Cuáles son
sus complicaciones?
• Sordera total
• Infección, mareo, dolor, coágulos
de sangre en el oído después de la cirugía
¿Cómo se trata?
La otosclerosis es un trastorno que puede progresar
lentamente y que en ocasiones no requiere tratamiento
hasta que el grado de la pérdida de la audición
sea significativo.
Los medicamentos como el fluoruro oral, el calcio
o la vitamina D pueden ayudar a estabilizar la pérdida
auditiva, pero sus beneficios aún no han sido
comprobados.
Se puede utilizar una ayuda auditiva para tratar la
pérdida de la audición, la cual no cura
ni impide la progresión de la enfermedad, pero
sí puede ayudar a aliviar sus síntomas.
El estribo se puede extirpar quirúrgicamente
y reemplazarse con una prótesis. Dicho reemplazo
puede ser total (estapedectomía) o se puede
utilizar un rayo láser para hacer un orificio
en el estribo (estapedotomía) y así
facilitar la colocación de la prótesis.
Las recomendaciones para reducir el riesgo de las
complicaciones después de la cirugía
son:
• No sonarse la nariz por una semana después
de la cirugía
• Evitar a las personas que tengan cualquier
tipo de infección, especialmente infecciones
respiratorias
• Proteger los oídos contra el frío
• Evitar agacharse, levantar objetos o realizar
cualquier tipo de esfuerzo, ya que puede causar mareo
• Evitar sonidos fuertes o cambios súbitos
de presión (por ejemplo: bucear, viajar en
avión, conducir en zonas montañosas)
durante 6 meses o hasta que se presente la curación
total.
Si la reparación quirúrgica no resulta
exitosa, se puede presentar la pérdida de la
audición y, en este caso, el tratamiento implica
el desarrollo de habilidades para superar la sordera,
tales como el uso de audífonos u otras ayudas
tecnológicas, y el uso de guías visuales.
La otosclerosis es progresiva sin tratamiento, sin
embargo, la cirugía puede restaurar parcialmente
la audición. La mayoría de las complicaciones
quirúrgicas se corrigen por sí solas
en pocas semanas.
¿Cómo se puede
prevenir?
Se desconoce pero se debe buscar asistencia médica
si se presenta pérdida de la audición
o síntomas como fiebre, dolor de oído,
mareo u otros síntomas después de la
cirugía.